50 AÑOS DE MI HERMANA DORIS OLINDA
Dr. Javier Delgado Benites (*) Mi hermana Doris es mayor de mí, soy después de ella, en nuestra niñez hemos compartido nuestra inocencia y sinceridad, los juegos infantiles, y muchas anécdotas en Santiago de Chuco, nuestra tierra, dichas vivencias de la niñez prevalecen en el recuerdo y en nuestro candor de esos años vividos. De niña era muy condescendiente con mi madre lo quería en demasía. Recuerdo cuando mi madre iba a visitar aquel rinconcito telúrico lleno de magia y fantasía a una hora y media del pueblo llamado Pachogón donde vivía su madre. Nosotros niños nos quedábamos tristes llorando por la partida de mi madre, estar en casa uno o dos días sin ella era difícil no estábamos acostumbrados, porque mi madre no era de dejarnos solos, estaba pendiente de nosotros, mi hermana Doris era la que tomaba el liderazgo, porque los tres hermanos mayores estudiaban en Trujillo, ella nos hacía callar y nos manifestaba: - No hay que llorar, porque si nosotros seguimos llorando a mi mamá le va...