POLY, EL PASTOR ALEMÁN QUE ACOMPAÑABA A MI PADRE EN SU NEGOCIO EN SANTIAGO DE CHUCO
(A mi padre que lo recuerdo en su día, un saludo al cielo) Dr. Javier Delgado Benites (*) En los caminos de la vida hay encuentros que parecen simples, pero terminan marcando una época entera. Así como el sol acompaña silencioso al arriero entre cerros y quebradas, también existen lealtades que caminan al lado del hombre sin pedir nada a cambio. Poly era un pastor alemán velludo. Mi padre lo compró en Trujillo durante uno de los viajes que realizaba para adquirir materiales para su zapatería y visitar a mis hermanos mayores, quienes estudiaban en la universidad. Siendo apenas un cachorro, lo llevó a Santiago de Chuco. Desde su llegada al hogar, Poly se convirtió en su inseparable compañero. Apenas dos días después, mi padre, que era zapatero, comenzó a llevarlo consigo a su negocio. En aquella época, él comercializaba sus zapatos mediante el sistema de trueque, pues muchos campesinos no disponían de dinero en efectivo. Por ello, intercambiaba sus productos po...