LAS HELADAS DE SAN JUAN EN SANTIAGO DE CHUCO
Dr. Javier Delgado Benites (*) En la inmensidad de la jalca, donde el viento peina las pajas (ichus) y la noche cae como un manto de sombra sobre la tierra, aprendí que los caminos no solo conducen a destinos, sino también a historias guardadas en la memoria de los mayores. Entre cerros silenciosos y estrellas vigilantes, cada helada tenía nombre y cada fogata encendida parecía conversar con el cielo. En una oportunidad en mi niñez acompañaba a mi padre en su negocio por la jalca. La noche nos vino encima y llegamos a la casa de su compadre, quien nos dio posada y nos quedamos allí. Nos acondicionamos en su corredor para hacer la cama y dormir. Hacía bastante frío, pero fuimos bien protegidos. Mi padre me dijo: - Va a caer helada, ese fenómeno natural malogra los sembríos de los campesinos. En eso aguaité a lo lejos a su compadre, que hacía fuego. Mi padre me preguntó: - ¿Sabes por qué hacen fuego los ca...