EL APÓSTOL SANTIAGO VIENE A SU FIESTA ENOJADO
Dr. Javier Delgado Benites (*) El último fin de semana regresé a mi querido Santiago de Chuco. La tarde del sábado salí de mi casa mientras el sol iluminaba con claridad el pueblo y un viento persistente recorría las calles, haciendo vibrar las calaminas de las viviendas vecinas. Al llegar a la esquina, observé a cuatro señoras, varias de ellas de avanzada edad, que conversaban tranquilamente sentadas junto a la casa de mis abuelos paternos, como si el tiempo se hubiera detenido en aquel rincón del pueblo. Me acerqué a saludarlas y, después de intercambiar algunas palabras, una de ellas comentó: ¡Qué frío y qué viento fuerte está haciendo! Otra señora respondió con la serenidad que solo da la experiencia: Es que el Apóstol está viniendo a su fiesta enojado. Cuando sopla un viento tan fuerte y el frío cala los huesos, mis padres decían que el Apóstol Santiago viene a su fiesta muy enojado. Interesado por aquella afirmación, le pregunté: ¿Y por qué vendrá enojado? La anciana, sin p...