LA COSECHA DE TRIGO. UNA EVOCACIÓN DE MI NIÑEZ EN SANTIAGO DE CHUCO
Dr. Javier Delgado Benites (*) Agosto era uno de los meses más esperados por las familias de Santiago de Chuco. Después de varios meses de sembrar, cuidar y esperar con paciencia el crecimiento de los cultivos, llegaba el momento de recoger el fruto del esfuerzo. La cosecha no solo representaba alimento para el hogar, sino también una verdadera fiesta del trabajo familiar, donde cada integrante aportaba con entusiasmo y responsabilidad. Mi padre, durante mi niñez en Santiago de Chuco, nos hacía participar en la cosecha de trigo lo que habíamos sembrado en un terreno ubicado al pie del lado derecho de las peñas de San Cristóbal, en el sector de Yamanate. Cuando el trigo adquiría ese color amarillo dorado que anunciaba su madurez, llegaba el momento de la cosecha. Los días sábados, cuando no teníamos clases, nos llevaba muy temprano para segar el trigo con la hoz. Conforme avanzábamos, íbamos formando gavillas o pequeños montones. Una vez terminada la siega, cargábamos las gavillas hasta...