CUNGUAY Y SU DEVOCIÓN A SAN FELIPE CADA PRIMERO DE MAYO
Dr. Javier Delgado Benites (*) El caserío de Cunguay, a tan solo media hora de caminata desde Santiago de Chuco, parece un suspiro verde suspendido entre cerros. Sus campos, bordados de choclo, papas, trigo y cereales, se mecen como un mar verde y esmeralda bajo el cielo andino, donde cada surco guarda historias sembradas por manos campesinas. El aire huele a tierra viva y esperanza, y el paisaje se abre como un lienzo antiguo en el que la naturaleza pinta con paciencia infinita y profunda de la vida rural. Cada primero de mayo, Cunguay se transforma en un altar vivo donde la fe florece como los campos que lo rodean. En honor al Apóstol San Felipe, patrón que -según refieren los pobladores más antiguos -fue encontrado en la compuerta del río Huashgón, que distribuye agua para los regantes de las tres puntas, Cunguay, Namogall y Shulgirán. Cuenta la tradición que, durante la limpieza del canal, los señores Santos Tapia y Felipe Arroyo, al romper una piedra, descubrieron un fragmento de ...