SAN CRISTÓBAL OTRORA BARRIO DE LOS ZAPATEROS
Dr. Javier Delgado Benites (*)
La zapatería en Santiago de Chuco fue un oficio bien solicitado en años anteriores porque el zapatero es la persona que se dedicaba a diseñar, perfilar, fabricar y comercializar zapatos y al mismo tiempo la reparación o composturas de los mismos. Los zapatos eran hechos por las manos de los zapateros andinos que duraban muchos años, porque eran cocidos a mano, comprendía para hombres, mujeres y niños como: medio zapato, botines, botas, sandalias, uruguayos y especiales u ortopédicos. Utilizaban para su elaboración cuero, suela, carnaza, cabritilla y badana o cordobán, este último era hecho artesanalmente por personas dedicados al curtido de pieles de guacho o chivo quienes usaban curtientes vegetales como la taya. Los zapateros empleaban herramientas como: martillos, diablos, chavetas, alesnas para agujerear, pinzas, alicates y prensas manuales. Preparaban algunos utensillos, pegamento hecho de almidón de yuca con el que aseguraban las uniones antes de coserlas, los hilos de pabilo eran frotados con cera de abeja y al final terminaba con una cerda de chancho, que servía como aguja para coser las falsas con el cuero, los tintes y barnices eran también hechos de algunos colorantes o anilinas y las estaquillas eran clavos de madera, que venían importadas del extranjero.
La fabricación de zapatos seguía un proceso que se iniciaba con el perfilado que era el diseño del modelo del tipo de zapato, usaban moldes que lo recortaban el cuero y lo cocían en la máquina de perfilar para darle la forma adecuada; el ensuelado que consistía en poner el cuero perfilado en la horma, luego se coloca la carnaza, para sujetar el cuero se pone estaquilla luego se cose y el terminado que era alistar los zapatos, limpiar, lustrar, pasar el barnices al cerco, darle todos los toques finales para que se encuentre listo para venderlo.
El barrio San Cristóbal, era el barrio donde vivían y tenían sus talleres en sus casas la mayor parte de los zapateros de Santiago de Chuco, el jirón Ramón Castilla, se caracterizaba porque todos los que habitaban la calle eran zapateros, tenían sus talleres de fabricación y reparación de zapatos. Dentro de los zapateros que vivían en ese jirón tenemos a los señores: Manuel Calvo, Marcial Llerena, Máximo Escobar, José López Barrionuevo, César Tamayo, Heriberto Ramírez, Manuel Vásquez, Santiago Rojas, Francisco Delgado Benites (mi padre), Miguel Escobar, Daniel Salvador y Manuel Castro.
En la esquina de la calle Ayacucho Nº 4 y Bolognesi Nº 8, era la casa donde tenía su taller de zapatería mi abuelo paterno Lizandro Delgado Ulloa, fue uno de los zapateros requeridos del pueblo, siendo el zapatero de confianza del señor Vicente Jiménez Castillo. La casa de mi abuelo estaba ubicado frente a la esquina de su casa huerta del señor Jiménez aquel hombre representativo del pueblo, siendo tres veces Alcalde. Lizandro era un zapatero que con mucho esfuerzo de su trabajo diario había adquirido su máquina de perfilar, en esos tiempos era costoso adquirirlo y eran dos o tres los zapateros del pueblo que tenían, él perfilaba los cueros de todos los zapateros, que acudían a solicitarle sus servicios.
Así mismo por las otras calles transversales a dicho jirón Ramón Castilla, los jirones Ayacucho, Bolognesi y otros, estaban ubicados los demás zapateros del barrio, dentro de ellos tenemos a los señores: Moisés Díaz, Alberto Huamanquispe, Otoniel Pérez, Ricardo Paredes, Avelino Paredes Gil, Baltazar Ravelo, Merardo Ramos, Joselino Miñano, Víctor Vásquez, Eradio Paredes, Gustavo Urtecho, José Ulloa y Emilio García.
También es necesario recordar a los zapateros de los otros barrios del pueblo, los señores: Juan Miñano, Santiago Alarcón, Pedro Antonio Ulloa, Isaías García (fue profesor en la pre vocacional que enseñó el oficio de zapatería), Modesto Castillo, Elías Cuba, Marcos Lujan Cuba, Wilson Urtecho Rodríguez, Juvenal Urtecho Rodríguez, Julio Paredes, Santiago Agreda, Florentino Jara, Natalio Jara, Marciano García, Carlos Caballero, Santos Vejarano, Nemesio Vejarano, Mercedes Vejarano, Helí Paredes y Guado.
Ahora son pocos los zapateros en el barrio San Cristóbal y en Santiago de Chuco que fabrican zapatos, por lo que se extraña dichos zapatos de cuero y suela, cocidos a mano, porque duraban dos a más años. Hace como un cuarto de siglo, la influencia en el mercado del zapato hecho de material sintético importado, la penetración de la tela plastificada en reemplazo del cuero y de las plantas de goma o plástico en reemplazo de la suela y el abaratamiento del costo de los zapatos por dominio de las importaciones de los países asiáticos. Actualmente la gente antes de mandar a arreglarlos sus zapatos a un zapatero, como se hacía en los tiempos atrases, prefieren botarlos a la basura y comprarse un nuevo par, porque son descartables y de poca duración.
(*) Doctor en Educación, docente universitario, investigador del Instituto de Investigación en Ciencias y Humanidades y directivo del Movimiento Capulí, Vallejo y su Tierra.
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