EL PONCHO DE SANTIAGO DE CHUCO

Dr. Javier Delgado Benites (*)

El poncho santiagochuquino es una prenda de abrigo de forma rectangular, se trata de una pieza gruesa y pesada tejido de lana de guacho (oveja) en telar por tejedores locales, en cuyo centro lleva una abertura por lo que se introduce la cabeza. El poncho se deja caer sobre el cuerpo de forma que queda abierto por los costados, permitiendo así mover con facilidad los brazos con libertad.

Anteriormente el poncho era una prenda cotidiana usada por la mayoría de varones en Santiago de Chuco, actualmente muy poco lo usan, han sido reemplazados por las casacas. Los ponchos suele ser de color marrón y melón, algunos exhiben listados o bandas de colores (blanco, marrón, negro) en los centros y bordes. Se utiliza cotidianamente todo el año pero con mayor frecuencia en temporada de invierno, son un poco gruesos para cubrir el torso por completo y los brazos.

Para elaborar un poncho tiene un proceso que comienza con la recolección de la lana de guacho (oveja), se necesita aproximadamente tres kilos de lana, siendo las lanas del lomo, pecho y panza las de mejor calidad. El proceso de convertir la lana en hilos es una tarea íntegramente artesanal. La lana obtenida se limpia, se secan al sol, se estiran hasta formar un vellón y se dejan listas para poder ser hiladas a mano, con la ayuda de una rueca, un huso con su respectivo piruro. Las hilanderas mujeres, con gran habilidad transforman la lana en hilos que luego se convertirán en vistosos ponchos.

Una vez obtenido los hilos, los colores de los hilos se tiñen mediante tinturas naturales, del nogal se obtienen los colores naranjas, marrones y de otras plantas que brindan una variada gama de colores, también usan la cochinilla para obtener las tonalidades de rojo a morado, se mezcla con piedra de alumbre, sal y limón para fijar el color, una vez teñido se realiza el respectivo secado al sol para asentar los colores en las madejas.

El tejido es la parte más principal, se tiene técnicas que han sido aprendidas de generación en generación, los tejedores se sienten identificados con ellas y saben que en ese paraje nacen los ponchos que los vinculan con su lar natal. Hacen uso del telar artesanal que es una herramienta construida de madera, con marcos que contienen las agujas o mallas por donde pasan cientos y miles de hilos para tejer el poncho de lana de guacho (oveja) en la que se colocan los hilos paralelos, denominados urdimbres, que deben sujetarse a ambos lados para templar y mediante un mecanismo, estos hilos son elevados individualmente o en grupos, formando una abertura denominada calada, a través de la cual pasa la trama. También cuenta con varios pedales. El tejedor de telar aplica los mismos principios técnicos, cuenta con un cierto grado de mecanización que le permite trabajar con cortes de mayor tamaño y más rápidamente, sin perder su condición artesanal. El telar para el tejedor artesanal es un lugar donde se hilvanan sus deseos, su creatividad, sus secretos, las alegrías y las penas. Es un sitio de encuentro entre lo material y lo espiritual, de diálogo con uno mismo y con las historias presentes y pasadas de los pueblos que son narradas mientras se confecciona la urdimbre. En la trama de los ponchos se enlazan pasajes de vidas, de herencia, de sentimiento, de memoria y de miles de historias que se reiventan cada vez que nos ponemos un poncho de Santiago de Chuco.

Una vez tejido el poncho, se saca del telar, se realiza el acabado fuera del telar. Cuando tienen empalmes de trama, se cose a modo de zurcido en los orillos para que no se vean. En el poncho se refuerza el cuello, ribeteando los bordes inferiores con tela del mismo color, cocida a máquina de coser, y en algunos casos en la abertura se pone un cuello tejido del mismo color con cierre para cubrir y abrigar a la persona que lo usa. Para que el poncho se encuentre listo se pasa con un cardo para darle la suavidad respectiva y recién ser usado para abrigarse y lucir en las mañanas, en las tardes y en las noches de la vida cotidiana en Santiago de Chuco.

Este articulo tiene la finalidad que el poblador santiagochuquino, use el poncho como símbolo de identidad de un pueblo que quiere seguir prevaleciendo sus costumbres genuinas.

(*) Doctor en educación, ingeniero químico, investigador del Instituto de Investigación en Ciencias y Humanidades, directivo de Capulí, Vallejo y su Tierra y docente universitario.

 

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