EL ARTE DE COQUEAR EN SANTIAGO DE CHUCO
Los
campesinos de Santiago de Chuco al consumir la coca en forma de masticado y el
tomado té de coca, vienen desde tiempos muy remotos, sus propiedades fueron
conocidos por los incas, tal es así, que su uso permitió a esta civilización ancestral
desarrollar la difícil tarea agrícola en la región de la sierra, así levantando
una fructífera productividad que fue admirable. Estoy seguro que todo esto, se
debe al consumo de la coca como propulsor de las fuerzas humanas que fueron
capaces de hacer realidad las obras agrícolas, civiles y militares del imperio
incaico.
El
consumo de coca quita el sueño, el hambre y el cansancio, además tiene propiedades
nutritivas, estomacales, digestivas y desinflamantes, en otros casos sirve para
la práctica de la adivinación y esoterismo.
En
Santiago de Chuco, la coca es usada por los hombres para disponerse a realizar
trabajos fuertes de las labores agrícolas. También se le reparte en los
velorios a quienes se quedan rezando o encomendando al difunto hasta el
amanecer acompañando a los familiares o deudos.
El
arte de coquear consiste en tener preparado el checo lleno de cal y la talega
de coca. Echar la hoja de coca a la boca, al masticarlo sutilmente humedecido
con la saliva se va haciendo el bolo mezclándolo con la cal, luego el bolo se pone
bajo el carrillo y se continua masticando, hasta que arme, en algunos casos se acompaña
con cigarro y para el moje su respectiva botella de anisado o pisco.
El caleador es la tapa de acero o de cuerno del checo con
un alambre en forma de una aguja que sirve para llevar la cal de conchas de mar
a la coca que se mastica, es para picar el demonio.
Echar
el bolo con los amigos es fraternal. Para que arme el bolo, debe saborearse muy
dulce, reacción que se hace o produce al mezclar el alcaloide (coca) con el óxido
de calcio (cal), tanto así, que produce una sensación muy especial, que algunas
veces te transporta hacia un mundo mágico, por eso, algunos dicen cuando el
bolo esta amargo, hay que yaparlo con hojas de coca, unas cuantas puntaditas de
cal para mantener o recuperar la dulzura, esta acción se debe complementar con
el moje, un pequeño trago de anisado o pisco.
Existen
muchos estilos de coquear, unos hacen bolos chiquitos, otros grandes, otros a
doble cachete o dos carriles, que al decir de los coqueros, los hacen solo los
profesionales que denominan dicho oficio y en especial los choferes de ruta
larga.
Un
buen bolo, además de sus propiedades curativas, también sirve para alejar los
malos espíritus.
HOJA DE COCA
Hoja verde
sagrada
compañera fiel
del campesino
en sus angustias
y tristezas
en sus alegrías
y gozos
le ayudas a
combatir
el hambre,
la sed,
el cansancio,
el sueño
crece el poder
de concentración
permite trabajar
con más hincapié.
La masticación
de la hoja verde
símbolo de
amistad y de unión social
es índice de
orgullo y gratitud
de integración
del pueblo.
De niño conocí a
la coca
al ver coquear
al campesino
que visitaba a
mi padre en casa
para mandar
hacer sus zapatos.
Curiosidad me
causaba
cuando masticaba
entusiasta
con checo de
calabaza lleno de cal
calero redondo
con púa de alambre
lo introducía y
sacaba la cal
luego lo metía a
la boca
donde combinaba
con la coca
varias veces
hacia lo mismo y
lograr una buena
armada.
En un lado de
cara
reflejaba el
bolo de coca
que es su
distracción
que sosiega las
penas y
fulgura el
entusiasmo.
Hoja verde de
coca
curas las
dolencias
fuiste deidad en
el pasado.
JAVIER DELGADO
BENITES
Lima 03 de
agosto del 2015
(*) Doctor en educación, ingeniero
químico, licenciado en educación, investigador del Instituto de Investigación
en Ciencias y Humanidades, directivo del Movimiento Capulí, Vallejo y su
Tierra, docente universitario.
Textos que pueden ser reproducidos
citando autor y fuente
INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN EN CIENCIAS Y HUMANIDADES
Celular: 943467062 RPM #
943467062
E-mail: i2cyh@outlook.es
Lima – Chimbote – Trujillo
Comentarios
Publicar un comentario