SACRIFICADA LABOR DEL MAESTRO RURAL EN SANTIAGO DE CHUCO
(Por el día del maestro)
Dr. Javier Delgado Benites (*)
El
maestro rural es el que trabaja en la zona rural, afrontando y venciendo todo
tipo de adversidades. Trabajar en la zona rural es una disposición de servicio,
cuyo desempeño se convierte en el medio sobre el que camina el futuro del país.
La característica principal del maestro rural es tener vocación de enseñanza en
las escuelas unidocentes a cargo de un docente para todos los grados y escuelas
polidocentes con dos o tres docentes que tienen a cargo los seis grados. Sacrificada
labor del maestro rural en Santiago de Chuco y en otros lugares del país. He
tenido la ocasión de ver al maestro rural, viviendo en la escuela o en la casa
de algún padre de familia, algunos se cocinan otros los dan la pensión
alimentaria. Cada mes vienen al pueblo o la ciudad con el único fin de cobrar
su sueldo mensual y comprar sus cosas para alimentarse durante el mes. Ahora
con los medios de transporte que están llegando por todos los lugares, tienen
la facilidad de ir y regresar al pueblo, pero es rutinario y sacrificado
ejercer dicha labor.
El maestro
rural pienso que lo más agradable es que trabaja por vocación y equidad con
todos los grados a su cargo, sin ver las diferencias y características de los
niños y niñas.
En la comunidad donde
labora viene hacer una autoridad, porque trabajar con los padres de familia es
dificultoso porque el campesino en algunas ocasiones no apoya a sus hijos;
muchos de ellos apenas terminaron su primaria y otros no terminaron la
secundaria, en pocos casos son analfabetos. Otra característica que se suma en
la zona rural es la pobreza que vive la gente, muchos de los niños sufren de desnutrición
crónica y anemia infantil; de
enfermedades respiratorias y enfermedades diarreicas agudas, causadas por no
contar con los servicios básicos que todo ser humano tiene derecho mínimo a
tener.
Las
escuelas rurales cumplen un rol importante en la vida de los escolares, ellos
en sus primeros años de vida, se inician en forma progresiva en diversas
actividades cotidianas de la familia, asumen un conjunto de tareas que van realizando
con creciente autonomía y destreza. Logran un compromiso, que los enlaza con
las necesidades de otros miembros de la familia, así mismo, despliegan un
conjunto de relaciones sociales que los evoca constantemente que su mundo
social está tejido por los intercambios producidos en ellas.
Así
mismo, las escuelas rurales son la puerta de acceso al futuro de cientos de
niños que pueden estudiar gracias a que tienen una escuela cerca otros lejos de
su casa donde viven junto a sus tierras de cultivo o animales que se dedican
sus padres cotidianamente.
Actualmente
en Santiago de Chuco es penoso, que las zonas rurales se van despoblando, la
gente al no tener la agricultura el mayor apoyo dentro de las políticas del
estado y las autoridades muy poco o casi nada hacen por invertir en ella, por
eso, emigran al pueblo o a la costa en busca de mayores oportunidades, piensan
lograrlo, y las escuelas se reducen con menos escolares. Esa es nuestra la
realidad.
La
educación rural en el país sigue sin tener la suficiente presencia en las
políticas de formación docente, debe ser uno de los retos que ha de hacer
frente la formación para poder desarrollar procesos formativos de calidad.
Un
saludo a todos los maestros de mi querido Santiago de Chuco y especial a los
maestros rurales del país, por su sacrificada y noble labor.
Un
gran abrazo.
(*) Doctor en educación, ingeniero químico,
licenciado en educación, investigador del Instituto de Investigación en
Ciencias y Humanidades, directivo del Movimiento Capulí, Vallejo y su Tierra,
docente universitario.
Textos
que pueden ser reproducidos
citando
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DE INVESTIGACIÓN EN CIENCIAS Y HUMANIDADES
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