LÍDER DE LA MANCHA DE LA PARVA DE LA VIRGEN EN SANTIAGO DE CHUCO
(Por su cumpleaños de mi hermano Hildebrando)
Dr. Javier Delgado Benites (*)
Quiero rendirle un homenaje a mi hermano Hildebrando al cumplir sesenta años de vida. Estar juntos desde la niñez y estar a su lado, he vivido la mejor etapa de mi vida en Santiago de Chuco. Los dos éramos una dupla inseparable, hasta la actualidad lo somos. Mi padre nos llamaba y se sentía presuntuoso de tener al gringo (mi hermano Hildebrando) y el negro (mi persona), éramos cómplices de travesuras en la casa y en el barrio con los amigos y vecinos.
Hildebrando conocido por los amigos del barrio como Childe, era el líder de la mancha del sector en donde vivíamos, era el mayor de todos y desde niño se ganó ese reconocimiento, por todos los niños, amigos y vecinos que vivíamos en La Parva de la Virgen.
Era el promotor de los juegos de la niñez, tenía y coleccionaba una diversidad de juegos en casa, los hacía o los inventaba, poseía una gran creatividad e imaginación, a los amigos los enseñaba para que hagan sus propios juegos o los prestaba para que jueguen. Jugar con mi hermano era un mundo mágico de fantasía, nuestros amigos de barrio Shongo, Chino Roger, Lamparín, Ninatanda (+), Negroka, Dido, Cayuyo, Limeño, Chinicana, chino Miguel, Duaydo, Alalao, Jipy, Gonzalazo, Andresh, mono Elvis, Tuco, Antonio, Rostay, Manuche, Juaneco, gordo Linder, Vladi, chino José, Jesho, Euclides, Amigo, Piquín, generaciones de amigos y vecinos, que siempre vieron en Hildebrando, un líder, que lo seguían y creían en sus ideales que lo hizo identificarse.
Todos los mencionados, estoy seguro que lo recordaran a cada instante, porque esa amistad de niñez los ha marcado su vida, recordando todos esos acontecimientos vividos como: cazar pájaros por los cantos o bosques, con guaracas con horcones que tenía y los emprestaba; ir a bañarse al río, a la Pamplona, el Perolito o la Manzanita, en algunos casos a la piscina del Agro, de la escuela o la piscinaza, con sus checos, cámara o corchos; jugar futbol en la pampa del Agro, la escopeta o en la calle; jugar en las peñas de San Cristóbal, la guerra de bandidos con indios con flechas, pistolas y guaracas o jugar a Tarzán de los monos, junto a la mona Chita (Lamparín) donde lo amarrábamos con las sobrecargas de mi padre y se descolgaba por la altura de las peñas gritando: Abua.., abua…. tal y conforme gritaba el Tarzán de los monos en la película; jugar el asalto al banco con cantidad de billetes que coleccionaba que venía en arrocillos, jugamos en una casa abandonada; jugar el Llanero Solitario vestido con su sombrero y sus lentes con su caballo cabeza de plástico y su palo de madera, su cinturón con sus dos pistolas de metal, junto a su amigo Toro; pescar truchas con atarrayas y anzuelos por el río San Antonio y pescar lifes por el río Quenrre; ir al Infiernillo con mechones de tarros de aserrín, donde se espantaban los murciélagos y cruzábamos el trayecto con temor que talvez pueda sucedernos algo malo; elevar cometas en la Piedra Bruja, llevando los ovillos de lana de mi madre o los canutos de nailon de mi padre que cocía sus zapatos, en algunas veces se quedaba prendida la cometa en la altura de los árboles, perdiéndose dichos hilos; ir al palo que sale humo donde nos trepábamos a sacar nidos de palomas; esperar las pullmas y colgarnos de sus escaleras para pasearnos hasta la entrada del pueblo; cazar conejos por el bosque de Juan Sánchez o cazar perdices por las chacras y montes; caminar por alrededores del pueblo donde nos alimentábamos comiendo frutas silvestres; jugar futbol con los niños de la zona rural, donde armábamos unos grandes partidos con pelota de trapo o vejiga de chancho; ir a las cuevas de Chiminiga a ver restos de los gentiles; jugar la guerrita con bolas de cristal, los bandidos e indios o con los cachacos.
Por otro lado, jugar con todos los juegos comunes de esos tiempos de jugar con el trompo, el girgir, el boliche, las ñuñas al pozo; los botones, las bolas (canicas), las nuñas al ojo; el rayuelo, las chapaditas, la mesita, el chicote caliente, el carro de rodillos, el aro, los ancos, el caminito, el ñoco y otros juegos. Así mismo, los juegos de mesa, como: ajedrez, ludo, tres al rayo, chuluchulo, cartas, damas chinas y otros más.
Esa amenidad de juegos que hemos tenido la dicha de jugar por instrucciones de mi hermano Hildebrando que fue una persona que compartió sus juegos con los amigos o vecinos, esto lo dio la atribución de ser apreciado como líder de la mancha de la Parva de La Virgen.
Cuando se encuentra con sus amigos de niñez, lo estiman mucho, algunos amigos lo he visto llorar de emoción y sentimiento al encontrarse, porque han vivido una sublime niñez y adolescencia, que lo ha marcado su vida en Santiago de Chuco.
Es triste en estos tiempos, no se ve a los niños disfrutar la naturaleza plena, ni jugar los juegos de antes o tradicionales, la tecnología lo has adsorbido y viven entretenidos en los juegos digitales y electrónicos, que cada día van socavando su creatividad e imaginación.
Lo deseo en esta fecha especial a mi hermano Hildebrando muchos años de vida, buena salud, que lo pase junto a su familia en Chepén donde radica.
Un abrazo cordial por su día de su cumpleaños.
Para celebrar este homenaje, comparto un escrito a mi
hermano, que se encuentra en el libro intitulado Las Aventuras de Childe, que
algún día lo publicaré.
TARZÁN DE LOS MONOS EN LAS PEÑAS DE SAN CRISTOBAL
Reunidos en la esquina de mi casa, todos los de la
mancha. Childe comenta para jugar Tarzán de los monos, en las peñas de San
Cristóbal, como era el líder decide ser el rey de los monos y manifiesta:
-
Yo
voy hacer Tarzán –pregunta– ¿Quién quiere ser la mona Chita?
-
Yo
quiero ser la mona Chita –contesta Lamparín.
Todos
se sonrien:
-
Ja,
ja, ja, ja…
-
La
mona Chita Lamparín.
-
Que
se ríen. Yo voy hacer la mona Chita –señala Lamparín sonriéndose.
Pone su mano en su cabeza e imita el andar de la mano
Chita.
-
Ja,
ja, ja, ja… –sonreían todos.
-
Lo
haces igualito Lamparín.
-
En
la tarde vamos a las peñas de San Cristóbal. Todos ustedes van hacer los
indios. Vayan llevando sus flechas, aunque yo tengo unas cuantas lo voy
llevando –dice el líder.
-
Ya
Childe, en la tarde nos vemos –manifiesta chino Roger.
-
¿Qué
hora vamos ir Childe? –pregunta Panadero distraído.
-
A
las tres de la tarde, nos encontramos en la esquina –replica el líder.
-
Ya
Childe nos vemos esa hora –contestan unísono los de la mancha.
Todos regresan a su domicilio, algunos hacer su flecha y
otros ayudar en los quehaceres de su casa.
Antes de las tres de la tarde están en la esquina
puntuales con su flecha, otros con su guaraca y gritan:
-
Childe.
Ya estamos todos en la esquina.
Otros
silban
-
Fiu,
fiu, fiuuuuuu…
Sale Negroka con las flechas y varias guaracas con su
horcón. Los amigos preguntan:
-
¿Negroka
y Childe?
-
Ya
sale está que busca sogas –contesta Negroka.
Dentro de un rato sale Childe con dos sobrecargas (sogas hechas
de cuero de res, torcidas, lo usan para jalar palos) también llevaba sus
cantinfloras, un puñal, sogas o cables pequeños, sus binoculares y otras.
Todos se alegran y gritan:
-
Childe,
Childe…
La tarde estaba aparente y oportuna para jugar, en esos
instantes parten con rumbo a las peñas de San Cristóbal, durante el camino se
iban imaginando el juego de Tarzán, similar como habían visto en el cine o
haber leído en sus revistas de su líder.
Llegan a las peñas. Childe ordena que todos los indios liderados
por Shongo y Panadero estean listos con sus flechas en el extremo izquierdo y él
de Tarzán iba ir con la mona Chita en el extremo derecho, que lo indios ataquen
a Tarzán y disparen sus flechas o guaracas.
Así quedan listos y Childe expresa:
-
Ya,
iniciamos el juego.
Los indios atacan al escuchar que Tarzán grita:
-
Aaauuauua,
aauuauuuua, aauuauuuuuuuaaaa….
Tarzán se subía por las peñas altas y la mona Chita en su
tras, los indios disparan sus flechas y guaracas, por lo alto que estaba no lo
alcanzaba, Tarzán amarra bien la sobrecargas en algunas ramas o pencas y se
desprende, baja por las peñas, grita, de la misma forma hace la mona Chita, los
indios siguen disparando sus flechas, Tarzán se pasa a otra peña de igual
manera hace la mona Chita. Los indios se quedan sorprendidos de las habilidades
de Childe y Lamparín, que imitaban a Tarzán y la mona Chita.
La gente que transita por el camino a Huayatán, se
quedaban sorprendidos al ver de lejos a los niños que gritan jugando, la bulla
de Tarzán con sus gritos eran ruidosos y conmovedores:
-
Aaauuauua,
aauuauuuua, aauuauuuuuuuaaaa….
El juego era entretenido, los rayos del sol estaban
ocultándose por el oeste, Childe da por terminado el juego, retornan contentos,
comentando todo el trayecto sobre el juego de Tarzán.
-
Ha
estado bacán el juego –manifiesta Shongo.
-
Childe
te pasaste colgándote de esa peña grande, daba la impresión que te ibas a caer
–dice chino Roger.
-
En
un inicio me dio miedo, pero como estaba amarrado bien, no tenía problemas, la
sobrecarga no rompe, me desprendí nada más –expresa Childe.
-
A
mí me temblaba las trolas para descolgarme, pero al fin lo hice –dice Lamparín.
-
Ninguna
flecha lo caía a Tarzán, ni más que disparábamos –manifiesta Negroka.
-
La
gente del camino se paraba para mirarnos y se quedaban sorprendidos –dice
Limeño.
-
Un
shulgomo me ha picado en la pierna –expresa Alalao.
-
Yo
si me rasmillado la pierna al disparar la flecha –dice Chulucanas.
-
Otra
vez de nuevo hay que venir a jugar –apunta Duaydo.
-
Siempre
hay que venir jugar, las peñas son aparentes y pasamos momentos agradables –replica
el líder.
Llegamos a la esquina de mi casa, la noche estaba cayendo
sobre el pueblo, conversábamos un rato y luego nos despedimos, retornando a
nuestras casas contentos de haber compartido y haber cumpliendo un rol de actor
de un personaje en el juego de Tarzán de los monos.
(Fotos del autor)
(*) Doctor en educación, ingeniero químico, abogado,
licenciado en educación, investigador del Instituto de Investigación en
Ciencias y Humanidades, directivo del Movimiento Capulí, Vallejo y su Tierra,
docente universitario.
Textos que pueden ser reproducidos
citando autor y fuente
INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN EN CIENCIAS Y HUMANIDADES
Celular: 943467062
E-mail: i2cyh@outlook.es


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