LA FINALIZACIÓN DE LA FIESTA DE JULIO DE SANTIAGO DE CHUCO
Dr. Javier Delgado Benites (*)
La fiesta de julio de Santiago de Chuco, una de las más importantes de la región La Libertad y del país, ha finalizado. Una festividad que dura aproximadamente 20 días, desde el 15 de julio hasta el 2 de agosto, su culminación suele generar un sentimiento de tristeza debido a la despedida de un periodo de celebración, unión familiar, amical y reafirmación de la identidad cultural.
Esta festividad en honor al Apóstol Santiago “EL Mayor”, que está ligada a tradiciones religiosas, representa un momento importante de cohesión social y transmisión de valores que sea tenido de generación en generación.
La terminación de la fiesta genera un vacío en la vida cotidiana del pueblo, marcando el fin de la alegría, la música, la danza y la convivencia festiva.
En los días de fiesta los pobladores, son visitados por sus familiares que regresan desde muy lejos ya sea a nivel nacional o internacional, donde trabajan y residen, pero siempre la tierra donde nacieron y la fiesta de su pueblo, los llamaba en el mes de julio para poder pasar momentos agradables con su familia, amigos de barrio, de estudios de la escuela, del colegio o superior.
Son días de mucho regocijo, donde las familias se han alistado para recibir a sus hijos, hermanos, familiares y amigos, que algunos vienen después de muchos años.
La primera fiesta se caracteriza porque los hijos de Santiago de Chuco, regresan con fe y devoción, hacen todo lo posible por estar los días centrales, donde celebran con mucho regocijo, reencontrándose con el Santo Patrón, sus mojigangas (danzas) típicas, con sus amigos, donde bailan, gozan toda la programación, saborean sus platos tradicionales, toman su pirigalla y lo pasan bien. El día central, día de la procesión acompañan el largo recorrido por las calles, al siguiente día regresan al lugar donde radican, con mucha nostalgia, dejando a los familiares y amigos con tristeza.
Recuerdo a un amigo
encontrarlo el día 26 de julio por la calle, donde nos saludamos, él había
despedido a sus compañeros de promoción del colegio y con quienes había
compartido desde su niñez momentos gratos, me decía:
- Acabo de despedir a mis amigos, me da mucha tristeza, porque con ellos hemos estudiado desde niños, ahora les toca regresar al lugar donde trabajan, vendrán el siguiente año a la fiesta. Pero es triste la despedida a los amigos y familiares que nos han visitado.
Así como me manifiesta mi amigo, la gente del pueblo al culminar la fiesta se queda tristeza al despedir a sus familiares y amigos, que han regresado a pasar la fiesta con fe y devoción, retornan a reencontrase con su familia al lugar donde viven y trabajan.
La gente se despide diciendo al unísono:
- Hasta el siguiente año, volveremos a la
fiesta, si el Apóstol Santiago, permite que regresemos.
(Fotos de Internet)
(*) Doctor en educación, ingeniero químico, abogado,
licenciado en educación, investigador del Instituto de Investigación en
Ciencias y Humanidades, directivo del Movimiento Capulí, Vallejo y su Tierra,
docente universitario.
Textos que pueden ser reproducidos
citando autor y fuente
INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN EN CIENCIAS Y HUMANIDADES
Celular: 943467062
E-mail: i2cyh@outlook.es
Lima – Chimbote – Trujillo


Comentarios
Publicar un comentario