CRONWELL JARA. EL ÚLTIMO VIAJE DE UN MAESTRO DE LA PALABRA


 Dr. Javier Delgado Benites (*)

 

Cronwell Jara Jiménez, uno de los escritores más significativos de la literatura peruana, falleció hoy, 12 de julio. Su partida enluta a las letras nacionales y deja un profundo vacío entre quienes encontraron en sus obras una forma única de comprender la realidad peruana.

 

Nació en Piura en 1949. Siendo aún niño, sus padres emigraron a Lima y se establecieron en el asentamiento humano Mariscal Castilla, en el distrito del Rímac. Más adelante cursó estudios superiores en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde consolidó su vocación literaria.

 

En 1983 representó al Perú en el Encuentro de Jóvenes Artistas Latinoamericanos, organizado por la Casa de las Américas, en La Habana (Cuba). En 1987 viajó a Brasil para especializarse en la escritura de guiones para telenovelas, ampliando así su formación como escritor.

 

Desde joven sintió la necesidad de compartir sus experiencias literarias y su pasión por la enseñanza. Recorrió gran parte del Perú dirigiendo su Taller Itinerante de Narrativa Breve, invitado por diversas universidades e instituciones culturales. Esta incansable labor constituyó una clara muestra de su compromiso con la formación de nuevos narradores y con la promoción y difusión de la literatura peruana.

 

Fue merecedor de importantes reconocimientos. Primer lugar en el Concurso Nacional de Cuentos para TV Enrad-Perú, con El Rey Momo Lorenzo se venga (1979); Primer lugar en el Concurso Nacional de Cuentos “José María Arguedas”, organizado por el Instituto Peruano Japonés, con Hueso duro (1979);; Primer lugar en el Premio Copé de Cuento, organizado por Petroperú, con La fuga de Agamenón Castro (1985); Primer lugar en la III Bienal del Cuento para Niños, organizada por el Instituto Cultural Peruano Norteamericano (ICPNA) y la Editorial Santillana, con el relato Ruperto, el torito saxofonista (2008) y Premio Nacional Casa de la Literatura Peruana, en reconocimiento a su trayectoria (2019), entre otras distinciones que consolidaron su prestigio.

 

Entre sus obras más célebres destacan Montacerdos, Patíbulo para un caballo, Babá Osaim, cimarrón, Fraicico, el esclavo sobre un toro ensillado, Arte de cazar dragones, Cabeza de nube y las trampas del destierro, Hueso Duro y Las huellas del puma, libros que revelan su extraordinaria capacidad creativa para retratar el mundo popular, la marginalidad, la infancia y la condición humana con un estilo original.

 

Tuve el honor de conocerlo en la Feria Internacional del Libro de Lima (FIL Lima) en año 2022. Durante una grata conversación me comentó que había escrito la novela Film Vallejo. Me moriré en París con aguacero. Me confesó la profunda admiración que sentía por César Vallejo y me contó que había viajado en varias ocasiones a Santiago de Chuco porque, según sus propias palabras, "tenía que involucrarme con la telúrica de su pueblo" para comprender mejor al poeta universal.

 

Nuestra conversación giró en torno a la vida y la obra de Vallejo. Luego me invitó a la presentación de su libro en la Casa de la Literatura Peruana, en el año 2022. Adquirí un ejemplar y lo leí con mucho interés. La obra aborda el período en que César Vallejo vivió entre Trujillo y Lima (1915-1923), recreando su relación con los Bohemios de Trujillo, sus primeros amores con Mirtho, Otilia, Gavina y María Rosa Sandoval, así como su llegada a Lima, ciudad donde publicaría sus primeras obras fundamentales. Al finalizar la presentación, con un grupo de amigos presentes salimos a compartir una cena en un chifa del centro de Lima, prolongando una jornada inolvidable de conversación y camaradería.

 

Cronwell Jara se mostraba como una persona noble, sencilla y de buen humor. Su trato cordial y respetuoso le permitió ganarse el aprecio y la confianza de quienes lo conocieron. Siempre estaba dispuesto a brindar una palabra de aliento, compartir una experiencia o ayudar desinteresadamente a quienes se acercaban a él con el deseo de aprender.

 

El Perú pierde a un extraordinario narrador, pero la literatura gana un legado imperecedero que seguirá iluminando el camino de quienes encuentran en los libros una forma de comprender la vida y de acercarse al alma de nuestro pueblo.

 

Descansa en paz, estimado Cronwell Jara. Tu maleta estuvo siempre llena de historias, personajes y relatos que despertaron admiración, ternura, reflexión y suspenso. Tu obra permanecerá viva en la memoria de los lectores y continuará inspirando a las nuevas generaciones de escritores.

 

 

(Foto del autor)

 

 

(*) Doctor en educación, ingeniero químico, abogado, licenciado en educación, investigador del Instituto de Investigación en Ciencias y Humanidades, directivo del Movimiento Capulí, Vallejo y su Tierra, docente universitario.

 

Textos que pueden ser reproducidos

citando autor y fuente

 

INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN EN CIENCIAS Y HUMANIDADES

Celular: 943467062

E-mail: i2cyh@outlook.es

Lima – Chimbote – Trujillo

Dr. Javier Delgado Benites (*)

 

Cronwell Jara Jiménez, uno de los escritores más significativos de la literatura peruana, falleció hoy, 12 de julio. Su partida enluta a las letras nacionales y deja un profundo vacío entre quienes encontraron en sus obras una forma única de comprender la realidad peruana.

 

Nació en Piura en 1949. Siendo aún niño, sus padres emigraron a Lima y se establecieron en el asentamiento humano Mariscal Castilla, en el distrito del Rímac. Más adelante cursó estudios superiores en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde consolidó su vocación literaria.

 

En 1983 representó al Perú en el Encuentro de Jóvenes Artistas Latinoamericanos, organizado por la Casa de las Américas, en La Habana (Cuba). En 1987 viajó a Brasil para especializarse en la escritura de guiones para telenovelas, ampliando así su formación como escritor.

 

Desde joven sintió la necesidad de compartir sus experiencias literarias y su pasión por la enseñanza. Recorrió gran parte del Perú dirigiendo su Taller Itinerante de Narrativa Breve, invitado por diversas universidades e instituciones culturales. Esta incansable labor constituyó una clara muestra de su compromiso con la formación de nuevos narradores y con la promoción y difusión de la literatura peruana.

 

Fue merecedor de importantes reconocimientos. Primer lugar en el Concurso Nacional de Cuentos para TV Enrad-Perú, con El Rey Momo Lorenzo se venga (1979); Primer lugar en el Concurso Nacional de Cuentos “José María Arguedas”, organizado por el Instituto Peruano Japonés, con Hueso duro (1979);; Primer lugar en el Premio Copé de Cuento, organizado por Petroperú, con La fuga de Agamenón Castro (1985); Primer lugar en la III Bienal del Cuento para Niños, organizada por el Instituto Cultural Peruano Norteamericano (ICPNA) y la Editorial Santillana, con el relato Ruperto, el torito saxofonista (2008) y Premio Nacional Casa de la Literatura Peruana, en reconocimiento a su trayectoria (2019), entre otras distinciones que consolidaron su prestigio.

 

Entre sus obras más célebres destacan Montacerdos, Patíbulo para un caballo, Babá Osaim, cimarrón, Fraicico, el esclavo sobre un toro ensillado, Arte de cazar dragones, Cabeza de nube y las trampas del destierro, Hueso Duro y Las huellas del puma, libros que revelan su extraordinaria capacidad creativa para retratar el mundo popular, la marginalidad, la infancia y la condición humana con un estilo original.

 

Tuve el honor de conocerlo en la Feria Internacional del Libro de Lima (FIL Lima) en año 2022. Durante una grata conversación me comentó que había escrito la novela Film Vallejo. Me moriré en París con aguacero. Me confesó la profunda admiración que sentía por César Vallejo y me contó que había viajado en varias ocasiones a Santiago de Chuco porque, según sus propias palabras, "tenía que involucrarme con la telúrica de su pueblo" para comprender mejor al poeta universal.

 

Nuestra conversación giró en torno a la vida y la obra de Vallejo. Luego me invitó a la presentación de su libro en la Casa de la Literatura Peruana, en el año 2022. Adquirí un ejemplar y lo leí con mucho interés. La obra aborda el período en que César Vallejo vivió entre Trujillo y Lima (1915-1923), recreando su relación con los Bohemios de Trujillo, sus primeros amores con Mirtho, Otilia, Gavina y María Rosa Sandoval, así como su llegada a Lima, ciudad donde publicaría sus primeras obras fundamentales. Al finalizar la presentación, con un grupo de amigos presentes salimos a compartir una cena en un chifa del centro de Lima, prolongando una jornada inolvidable de conversación y camaradería.

 

Cronwell Jara se mostraba como una persona noble, sencilla y de buen humor. Su trato cordial y respetuoso le permitió ganarse el aprecio y la confianza de quienes lo conocieron. Siempre estaba dispuesto a brindar una palabra de aliento, compartir una experiencia o ayudar desinteresadamente a quienes se acercaban a él con el deseo de aprender.

 

El Perú pierde a un extraordinario narrador, pero la literatura gana un legado imperecedero que seguirá iluminando el camino de quienes encuentran en los libros una forma de comprender la vida y de acercarse al alma de nuestro pueblo.

 

Descansa en paz, estimado Cronwell Jara. Tu maleta estuvo siempre llena de historias, personajes y relatos que despertaron admiración, ternura, reflexión y suspenso. Tu obra permanecerá viva en la memoria de los lectores y continuará inspirando a las nuevas generaciones de escritores.

 

 

(Foto del autor)

 

 

(*) Doctor en educación, ingeniero químico, abogado, licenciado en educación, investigador del Instituto de Investigación en Ciencias y Humanidades, directivo del Movimiento Capulí, Vallejo y su Tierra, docente universitario.

 

Textos que pueden ser reproducidos

citando autor y fuente

 

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