LA HISTÓRICA ESTAMPITA DEL APÓSTOL SANTIAGO "EL MAYOR" PINTADA POR ARÍSTIDES VALLEJO
Dr. Javier Delgado Benites (*)
La devoción al Apóstol
Santiago ha sido, desde la fundación de Santiago de Chuco, uno de los pilares
de la identidad religiosa, histórica y cultural de sus habitantes. A lo largo
de los siglos, esta fe se ha expresado mediante procesiones, velaciones, misas,
festividades, música, danzas y diversas manifestaciones artísticas que han
fortalecido el vínculo espiritual entre el pueblo y su Santo Patrón. Entre
estas expresiones destaca la pintura realizada por el artista Arístides
Vallejo, cuya obra se convirtió en la representación más popular y recordada
durante gran parte del siglo XX.
El Apóstol Santiago "El Mayor" es el
Patrón Tutelar de Santiago de Chuco. Su sagrada imagen fue traída desde España
en el año 1553, según las crónicas locales y diversos registros históricos. Ese
mismo año se fundó el pueblo y se celebró una misa de acción de gracias en el
paraje conocido como Picchi-Paccha, hecho que marcó el inicio de
la vida religiosa y comunitaria de la localidad.
Arístides Vallejo, nacido en Santiago de Chuco
y sobrino del poeta César Vallejo, creció en el seno de una familia de profunda
tradición católica, donde la devoción al Apóstol Santiago formaba parte de la
vida cotidiana. Impulsado por esa fe y por su vocación artística, cursó
estudios en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Lima, donde se formó como
pintor profesional.
Convertido en un artista de reconocido talento,
Arístides Vallejo expresó su gratitud y devoción al Santo Patrón de su tierra
natal realizando un óleo del Apóstol Santiago. En esta obra logró conjugar la
técnica académica con un profundo sentimiento religioso, dando vida a una
imagen de gran fuerza espiritual y notable calidad artística.
Entre las décadas de 1935 al 1990, más de medio
siglo, esta pintura alcanzó una extraordinaria difusión gracias a su
reproducción en miles de estampitas religiosas que eran distribuidas durante
las festividades patronales, misas, novenas y velaciones dedicadas al Apóstol
Santiago. Para varias generaciones de santiagochuquinos, aquella estampa
constituyó la imagen más representativa del Santo Patrón, convirtiéndose en un
objeto de profunda devoción que acompañó la vida espiritual de innumerables
familias.
Con esta obra, Arístides Vallejo se consolidó
como uno de los más importantes intérpretes visuales de la fe popular de
Santiago de Chuco. Su pintura trascendió el ámbito estrictamente artístico para
convertirse en un símbolo de identidad colectiva, donde el arte, la
religiosidad y la memoria histórica se integran en una sola expresión cultural.
La imagen del Apóstol Santiago creada por
Arístides Vallejo continúa ocupando un lugar especial en el corazón del pueblo.
Más que un óleo o una simple estampita religiosa, constituye un valioso legado
artístico y espiritual que ha acompañado la fe de varias generaciones. Su obra
demuestra cómo el arte puede convertirse en un puente entre la historia y la
devoción, preservando la memoria de un pueblo y fortaleciendo su identidad
cultural.
Gracias al talento de Arístides Vallejo, la
figura del Apóstol Santiago peregrino sigue siendo contemplada con el mismo
fervor con que fue plasmada sobre el lienzo, perpetuando una tradición que
forma parte del patrimonio religioso e histórico de Santiago de Chuco.
Santiago de Chuco, 25 de julio del 2015
(Pintura de Arístides Vallejo)
(*) Doctor en
educación, ingeniero químico, abogado, licenciado en educación, investigador
del Instituto de Investigación en Ciencias y Humanidades, directivo del
Movimiento Capulí, Vallejo y su Tierra, docente universitario.
Textos que pueden ser
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